Los aceros para trabajo en frío se utilizan principalmente en herramientas de conformado en frío. La dureza, la resistencia al desgaste, la tenacidad, la resistencia a la compresión y la resistencia a la fatiga se consiguen mediante la aleación con carbono y cromo, tungsteno, molibdeno, vanadio y manganeso. Los valores de dureza de 50 a más de 64 HRC se consiguen endureciendo y templando los componentes de la herramienta.
Los aceros para trabajo en frío están diseñados para aplicaciones industriales exigentes y herramientas manuales con temperaturas de funcionamiento en la superficie de hasta 200 °C. Estos aceros son esenciales para el estampado, el troquelado fino, el conformado de chapa y el conformado en frío, donde la fiabilidad y la vida útil de la herramienta son factores críticos. Esta pureza y rendimiento posicionan a BÖHLER como líder mundial en acero para herramientas, permitiendo la máxima fiabilidad de producción, la reducción de fallos de herramienta y una economía superior en utillaje, logrando el menor coste por pieza producida. Fabricados en nuestras instalaciones dedicadas en Kapfenberg (Austria), estos aceros de alta gama establecen estándares industriales en cuanto a vida útil de la herramienta, rendimiento y seguridad del proceso. Gracias al uso de tecnologías de fabricación de vanguardia como la refundición por electroescoria (ESR) y la metalurgia de polvos (PM), nuestros aceros ofrecen una resistencia al desgaste y dureza extraordinarias, alta resistencia a la compresión, excelente tenacidad a la fractura, estabilidad dimensional durante el tratamiento térmico, así como buena maquinabilidad y un comportamiento predecible.