El procesamiento de GFRP combina fibras de vidrio con resinas termoestables o termoplásticas mediante laminado, infusión, RTM (moldeo por transferencia de resina) o pultrusión. Con utillajes de acero o composites, se producen piezas ligeras y resistentes a la corrosión para automoción, marina, energía eólica e industria.
El procesamiento de plástico reforzado con fibra de vidrio (GFRP) consiste en combinar resinas termoestables o termoplásticas con fibras de vidrio para producir componentes compuestos ligeros y de alta resistencia. Entre los procesos más comunes se encuentran el laminado manual, el rociado, la infusión al vacío, el moldeo por transferencia de resina (RTM), la pultrusión y el moldeo por compresión. Las fibras de vidrio —generalmente E‑glass o S‑glass— se suministran como mantas, tejidos, rovings o preformas y se impregnan con resinas de poliéster, viniléster, epoxi o matrices termoplásticas. Los requisitos de utillaje dependen del proceso elegido: los moldes abiertos de estructuras compuestas gelcoatadas se utilizan para el laminado manual, mientras que los moldes cerrados de aluminio o acero para herramientas permiten precisión dimensional en RTM y moldeo por compresión. Los sistemas de calentamiento, equipos de vacío y agentes desmoldeantes garantizan una correcta curación y calidad superficial. Las piezas de GFRP ofrecen una alta relación rigidez‑peso, resistencia a la corrosión y libertad de diseño, siendo ampliamente utilizadas en carrocerías de automóviles, palas de aerogeneradores, carcasas eléctricas, refuerzos de infraestructura, equipos deportivos y estructuras marinas.