El forjado progresivo con el proceso Hatebur forma tochos calentados de acero o aluminio a través de múltiples estaciones de herramental, produciendo piezas precisas de forma casi neta. Sus matrices duraderas y su alta automatización lo hacen ideal para engranajes, cubos, rodamientos y fijaciones automotrices.
El forjado progresivo mediante el proceso Hatebur es un método de conformado automatizado de alta velocidad para producir piezas casi net‑shape a partir de acero o aleaciones no ferrosas. El proceso alimenta tochos recortados a través de múltiples estaciones de formado dispuestas en una prensa horizontal, donde cada estación realiza un paso definido como embutido, preformado, doblado o conformado final. El material se calienta a temperaturas de forja en caliente o semicaliente para asegurar una formabilidad óptima y un flujo de grano controlado. El utillaje, normalmente fabricado en aceros de trabajo en caliente de alta calidad, incluye matrices mecanizadas de precisión, punzones, dedos de transferencia y sistemas de guiado diseñados para resistir cargas elevadas, impactos cíclicos y tensiones térmicas. La lubricación integrada y el control térmico mejoran la vida útil del herramental y la calidad superficial. Los materiales típicos incluyen aceros al carbono, aceros aleados y aleaciones de aluminio. El proceso Hatebur se utiliza ampliamente en la producción de gran volumen de componentes automotrices como engranajes, rodamientos, cubos, fijaciones y elementos del tren motriz, logrando excelente precisión dimensional, rendimiento mecánico y eficiencia material.