Los aceros con 10 a 17% de cromo, bajo contenido de carbono y proporciones de níquel dan lugar a una microestructura de martensita tenaz y alcanzan resistencias de hasta 1.700 MPa mediante aleación con cobre o aluminio con un sencillo tratamiento de endurecimiento por cambio dimensional. Los ámbitos de aplicación preferidos bajo esfuerzos corrosivos son la aviación, la industria del petróleo y el gas y la tecnología de medición y control.
Este subgrupo especial de aceros inoxidables martensíticos, los aceros inoxidables martensíticos blandos y endurecibles por envejecimiento (supermartensitas), consiguen la microestructura martensítica mediante contenidos de Ni más elevados con contenidos de C y N simultáneamente bajos. Esto se asocia a una mayor tenacidad, una mejor soldabilidad y, debido a la menor unión del Cr por el C, también a una mayor resistencia a la corrosión. Los elementos de aleación como el Cu, el Ti y el Al se utilizan para conseguir sistemas de aleación endurecibles (aceros PH) y aumentar la resistencia mediante la precipitación de fases intermetálicas a partir de la martensita en el transcurso de un tratamiento térmico sencillo y de bajas dimensiones.
Las aplicaciones habituales de estos aceros son la ingeniería mecánica, por ejemplo, elementos de fijación, ejes, muelles, engranajes y construcción ligera, por ejemplo, en la industria aeronáutica.